Sí. Según la Ley de Educación para Personas con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés), todo niño/a con una discapacidad entre los 3 y los 21 años tiene derecho a una educación pública gratuita y apropiada en el entorno menos restrictivo, incluso en un centro de detención juvenil.1
Los centros de detención juvenil deben proporcionar educación especial y servicios relacionados. La educación y los servicios deben satisfacer las necesidades individuales del estudiante. Todos los estudiantes con discapacidades en el sistema correccional juvenil tienen derecho a ser evaluados para recibir educación especial y a las protecciones que ofrecen las leyes estatales y federales.
Si un estudiante ya cuenta con servicios del Programa de Educación Individualizada (IEP) al ingresar al centro de detención juvenil, este debe proporcionar servicios comparables a los descritos en el IEP del estudiante hasta que la escuela del tribunal juvenil adopte el IEP anterior o elabore uno nuevo para el estudiante.2
