El Departamento también enfatiza que cuando un niño es retirado frecuentemente de su programa educativo por un corto periodo debido a preocupaciones de conducta, tal patrón podría mostrar que “el IEP del niño no aborda adecuadamente sus necesidades de comportamiento, lo que podría resultar en una negación de FAPE”. De manera similar, la guía subraya que la retirada informal repetida o las suspensiones dentro de la escuela debido al comportamiento del niño podrían revelar un IEP defectuoso que no ha abordado adecuadamente esos comportamientos.
