La guía destaca la desaprobación del Departamento del uso de la restricción y el aislamiento como un método eficaz para abordar los comportamientos desadaptativos relacionados con la discapacidad de un niño. Enfatiza que tales intervenciones serias no deben usarse “excepto en situaciones en las que el comportamiento de un niño representa un peligro inminente de daño físico grave para sí mismo o para otros”, y “nunca deben usarse como castigo o disciplina”.
